
Cómo actuar en una crisis sin entrar en pánico
Imaginate esto: estás en tu rutina, todo normal, y de repente el mundo se sacude. Un mensaje urgente en el teléfono, una alarma en el edificio, una noticia que se propaga como reguero de pólvora. El cuerpo reacciona antes que la cabeza: la respiración se corta, el corazón se acelera, y sentís una necesidad física de hacer algo ya. Eso es adrenalina. Y en ese momento, el cerebro no busca la mejor decisión. Busca el camino más corto para salirse de la tensión. ...