
El costo de no hacer nada, explicado por quien más lo paga
Tenés que tomar una decisión que sabés que es necesaria: cambiar de trabajo, capacitarte en algo nuevo, vender algo que ya no usás, tener esa conversación incómoda que venís esquivando. Pero te concentrás en lo que cuesta dar el paso —esfuerzo, dinero, incomodidad, riesgo— y eso te frena. Te decís “ahora no es el momento, mejor espero un poco más”. La creencia de fondo es que esperar es una postura neutral: mientras no decidís nada, no arriesgás nada. El problema es que la realidad no se detiene a esperarte. ...


